
Enfoque en la comprensión conceptual y la resolución de problemas como eje del aprendizaje matemático.

Progresión estructurada y secuencial de los contenidos, que favorece el desarrollo gradual del pensamiento matemático.

Aprendizaje guiado hacia la autonomía, mediante modelamiento, práctica acompañada y aplicación independiente.

Coherencia vertical entre niveles, desde Educación Infantil, Primaria (1° a 6°) hasta Secundaria (ESO 1° y 2°), con apoyo específico para estudiantes y docentes.